El oídio es uno de los problemas más frustrantes a los que se enfrentan los cultivadores de cannabis. Puede aparecer de repente, propagarse rápidamente y arruinar semanas o meses de trabajo si no se trata a tiempo. La buena noticia es que el oídio es manejable. Con las condiciones de cultivo adecuadas y una respuesta rápida, es posible detener un brote y reducir el riesgo de que vuelva a aparecer.
¿Qué es el oídio?
Es una enfermedad fúngica causada por varias especies de hongos que prosperan en el tejido vegetal vivo. En el cannabis, suele aparecer como un polvo blanco o gris claro en hojas, tallos y, a veces, flores.
Los primeros signos incluyen:
- Manchas blancas y polvorientas en las hojas
- Hojas que se curvan hacia arriba o se retuercen
- Crecimiento más lento y vigor reducido
A medida que avanza la infección, el hongo se alimenta de las células superficiales de la planta, debilitándola e interfiriendo en la fotosíntesis. Si no se trata, el oídio puede reducir gravemente la producción, dañar los brotes y, en casos extremos, matar la planta por completo.
Una de las razones por las que el oídio es tan persistente es que sus esporas son muy resistentes. Pueden sobrevivir en superficies, herramientas y espacios de cultivo durante largos periodos, a la espera de que vuelvan a darse las condiciones adecuadas.
¿Qué causa el mildiú polvoroso en el cannabis?
El oídio no aparece al azar. Suele aparecer cuando la salud de la planta y las condiciones ambientales se desequilibran.
Factores medioambientales
Los desencadenantes más comunes son:
- Humedad elevada
- Flujo de aire deficiente o aire estancado
- Temperaturas cálidas combinadas con humedad
- Cubiertas vegetales abarrotadas
Cuando el aire no se mueve correctamente alrededor de las hojas, se forman bolsas de aire húmedo. Estos microclimas crean las condiciones ideales para que las esporas del hongo germinen y se propaguen.
Desequilibrios nutricionales
La nutrición de las plantas también desempeña un papel importante en la resistencia a las enfermedades. Las plantas de cannabis con un tejido estructural debilitado son más vulnerables a las infecciones fúngicas.
Los problemas más comunes son:
- Bajo contenido en calcio (Ca) y silicio (Si), importantes para la solidez de las paredes celulares.
- El exceso de nitrógeno (N) puede producir un crecimiento blando y exuberante que los hongos pueden colonizar más fácilmente
Un programa de alimentación saludable ayuda a las plantas a defenderse de forma natural contra patógenos como el oídio.
Cómo tratar el oídio
Si detectas oídio, es fundamental actuar con rapidez. El objetivo es reducir las esporas existentes y hacer el entorno menos acogedor para el hongo.
1. Limpiar las zonas afectadas
A veces, las infecciones leves pueden tratarse limpiando las hojas afectadas con paños limpios o toallitas de papel humedecidas en agua con un pH elevado (entre 8,0 y 8,2). Un pH más alto altera temporalmente la capacidad del hongo para sobrevivir en la superficie de las hojas. Deseche inmediatamente todo el material utilizado para evitar la propagación de esporas.
2. Podar el follaje dañado
Elimine las hojas muy infectadas, amarillentas o moribundas utilizando herramientas de poda limpias y esterilizadas. Esto ayuda a evitar una mayor propagación y permite a la planta concentrar su energía en un crecimiento sano. No deje nunca material vegetal infectado en el espacio de cultivo.
3. Evitar el trasplante
Trasplantar una planta infectada puede propagar las esporas a la nueva tierra y a las plantas cercanas. En su lugar, cubre la tierra con compost fresco o un sustrato de cultivo limpio para reducir las salpicaduras al regar.
4. Aplicar un tratamiento adecuado
Las opciones orgánicas, como el aceite de neem, las soluciones de bicarbonato potásico o los fungicidas de origen vegetal, pueden ayudar a controlar el mildiu si se utilizan correctamente. Evita rociar los cogollos, sobre todo al final de la floración, y sigue siempre al pie de la letra las instrucciones del producto.
Cómo prevenir el oídio en futuros cultivos
La prevención es mucho más fácil que el tratamiento. La mayoría de los problemas de mildiu pueden evitarse manteniendo unas condiciones estables y bien controladas.
Controlar la humedad
Utilizando un higrómetro, procure alcanzar estos rangos generales:
- Plántulas: 65-80%
- Fase vegetativa: 60-70%.
- Fase de floración: 40-55
- Últimas semanas antes de la cosecha: 35-45
Mejorar el flujo de aire
Una buena circulación de aire evita que la humedad se deposite en las hojas. Utilice ventiladores oscilantes y una ventilación adecuada para mantener el aire en movimiento a través de la cubierta.
Espaciar bien las plantas
Evite el hacinamiento. Las hojas que se tocan entre sí atrapan la humedad y facilitan que las esporas se propaguen de una planta a otra.
Mantener la salud de las plantas
Una nutrición equilibrada refuerza las defensas de las plantas. Evite la sobrealimentación de nitrógeno y asegure una disponibilidad adecuada de calcio y micronutrientes.
El oídio suele aparecer cuando se combinan múltiples factores de estrés, no por un único error.
Otros mohos del cannabis a tener en cuenta
El oídio no es la única amenaza fúngica a la que se enfrentan los cultivadores de cannabis.
Podredumbre del cogollo (Botrytis)
La podredumbre de los capullos se desarrolla en el interior de flores densas y a menudo pasa desapercibida hasta que los daños son avanzados. Mantener la humedad por debajo del 50% durante la floración y la circulación de aire es fundamental para prevenirla.

Fusarium
Este hongo transmitido por el suelo ataca las raíces y el tejido vascular, provocando el marchitamiento y la muerte de la planta. Una vez presente, las plantas afectadas deben ser eliminadas, y la tierra contaminada no debe reutilizarse durante varios años.

Mohos de hollín
Estos mohos crecen en los residuos azucarados que dejan plagas como los pulgones. Aunque no infectan directamente el tejido vegetal, bloquean la luz y reducen la fotosíntesis.

Pythium (podredumbre de la raíz)
A menudo provocado por un exceso de riego, el Pythium ataca las raíces y las plántulas jóvenes. Asegúrate de que la tierra se seca completamente entre riego y riego, ya que esto ayuda a prevenirlo.

Reflexiones finales
El oídio es un problema común en el cultivo de cannabis, pero rara vez es invencible. Entender por qué aparece, detectarlo a tiempo y crear un entorno de cultivo equilibrado puede marcar una diferencia significativa. Unas plantas sanas, un buen flujo de aire y una humedad controlada siguen siendo las herramientas más eficaces de que disponen los cultivadores para mantener los problemas fúngicos bajo control.
